El caso de Conchi Mogedas en La Feria de Abril
El caso de Conchi Mogedas es uno de los ejemplos más recientes de cómo el hate en redes sociales puede darse la vuelta y convertirse en apoyo colectivo a una persona en cuestión de horas.
Conchi como todos los años, subía sus vídeos con sus outfit de flamenca, desde el primer día fue criticada por lucir un vestido de flamenca y disfrutar de La Feria de Abril.
¿El crimen de Conchi?
No ajustarse a los cánones tradicionales de talla normativa para lucir un traje de flamenca, curioso cuando los amantes de la feria todos los años ven mujeres vestidas de flamencas de todas las tallas.
Nadie se sorprende, es algo completamente normal en el contexto cultural andaluz, pero no se sabe por qué, pero se generó una oleada de comentarios negativos centrados en su físico.
El problema no era el vestido, ni el evento, sino una cuestión mucho más profunda: la presión social hacia los cuerpos que no encajan en estándares tradicionales y la libertad de los usuarios para insultar sin ninguna impunidad.
Este tipo de situaciones no son nuevas para los famosos, pero cada vez son más visibles para perfiles anónimos, como el de Conchi, debido al alcance de plataformas como TikTok o Instagram que llegan a más gente que se dedican a insultar.
El papel de Xuso Jones en la oleada de amor
Aquí es donde entra en juego Xuso Jones, quien decidió utilizar su visibilidad en redes sociales para lanzar un llamamiento directo a sus seguidores, animando a sus seguidores a ponerle comentarios bonicos como el mismo dijo y seguirla.
La importancia del mensaje, no solo defendía a Conchi, sino que invitaba a reflexionar sobre el daño real que generan los comentarios de odio, esto hizo que anónimos y famosos siguieran a Conchi y le pusieran comentarios bonitos, ganando el número de comentarios positivos que negativos.
Este tipo de intervenciones tienen un efecto clave en redes: reorientar la conversación con el fin de activar a la comunidad de forma positiva.
Es decir gracias a Xuso Jones, la presión social fue inversa pasando del hate al apoyo, y eso fue exactamente lo que ocurrió.
Body positive y presión social en redes
El caso de Conchi Mógedas vuelve a poner sobre la mesa el debate sobre el movimiento body positive y la aceptación de cuerpos diversos ¿hemos avanzado algo como sociedad? ¿es un caso aislado?
Pronto los programas de televisión quisieron hacerse eco del testimonio de Conchi, con el objetivo de dar visibilidad un nuevo testimonio de acoso digital, programas como:
Y ahora Sonsóles de Sonsóles Ónega en Antena 3.
Hoy en Día de la mano de Toñi Moreno en Canal Sur.
Córdoba Tevé en la televisión de Córdoba.
El periódico digital Sevilla Actualidad.
Entre otros medios, han querido darle voz de nuevo a una víctima de hate en redes sociales.
La verdad es que hemos avanzado muy poco como sociedad, las propias influencers curvy explican que tienen menos trabajo que las influencers de una talla normativa, porque las marcas con quieren asociarse aún a chicas curvy.
¿Podemos decir que la sociedad y las marcas aún no están preparadas?
Está claro, no, no lo están.
Todavía existen resistencias, especialmente en contextos tradicionales o culturales donde la estética está muy marcada.
Qué pueden aprender las marcas
Desde el punto de vista de las redes sociales y marcas, hay mucho que aprender del caso de Conchi Mogedas y Xuso Jones, aquí van nuestras reflexiones:
Gestión de crisis en redes: cómo pasar de una oleada de hate a una oleada de amor y positivismo.
Una intervención rápida puede cambiar completamente la narrativa.
El poder de los influencers bien ejecutado en temas solidarios.
No solo venden productos y servicios: las personas fuertes en redes sociales como Xuso Jones también moldean opiniones.
La importancia de la comunidad y la interacción positiva.
Las audiencias no son pasivas, reaccionan y amplifican mensajes.
Posicionarse en temas sociales puede reforzar reputación si se hace bien.
Y es que como dijo Xuso Jones en su último vídeo, así si, ojalá las redes sociales sirvieran siempre para ayudar a otros y olvidarnos del hate.
